Abril 2008


Esto de las banderas, es algo bastante curioso. Estoy un poco harto, y espero no ser el único, de que se usen términos como nación, país, estado, sensibilidad nacional y demás para algo totalmente contrario al concepto que representan. Una nación es un conjunto de ciudadanos UNIDOS. No sé si alguna vez estos términos fueron usados de una formas más rocambolesca, arbitraría y manipuladora que en la actualidad… hoy día es oír a alguien decir nación, y se me ponen los pelos como escarpias, y no de orgullo, sino de miedo a lo que puede venir a continuación en la frase.
He de confesar que en varias ocasiones me he declarado ciudadano del mundo, siendo objeto de burla e intentos verbales de repatriación a alguna joven república africana: “Si no te gusta España, te vas.. a la mierda”. Bueno, yo creo que también está la opción de cambiarla un poco para que me guste más, pero eso será en otro momento.
Vuelvo a aclarar el concepto de cosmopolites. No considero que mi relación con el Estado sea mala, acato las leyes y las reglas del juego. La democracia representativa es un invento chachi, o eso me enseñaron en el cole. No soy ningún antisistema, me gusta las cosas tranquilas y el sistema contribuye a esa estabilidad. Podríamos decir incluso que me siento orgulloso de ser español.
Ah, con la iglesia hemos topao… el orgullo. ¿Por qué debería sentirme orgulloso? ¿Es mi país mejor que digamos.. ee.uu.? No, está claro que nos fríen a bombas y en términos de poderío militar, no somos pioneros. Vale pues… ¡entonces por servicios! Pues no, los países nórdicos tienen mejores condiciones en materia de educación, etc. Pues entonces por el clima, tenemos sol y playa… vale, Barbados más. Que tal.. ¿exención de impuestos? Andorra, Gibraltar…
La conclusión es clara, nuestro país no es mejor que otro en términos absolutos. Y si vamos mirando cada cosa individualmente, quizá en algo destaquemos, desde luego la selección española no será.
Entonces, el orgullo… ¿de qué? A eso me refiero cuando digo que soy ciudadano del mundo. El nacimiento de un ser y no otro entre millones de espermatozoides es algo tan aleatorio como que te toque la primitiva varias veces, sin comprarla. Y que esa persona, esa identidad pertenezca a España o a cualquier otro lugar del mundo, también es azar. ¿Qué has hecho tú para ser español? Nacer en España… perdona, pero quizá no sabes que eso es cuestión de suerte, y nada más.
Si un inmigrante, que ha cruzado océanos para llegar hasta aquí, me dice que está orgulloso de ser español… tiene más argumentos que uno de nacimiento desde luego, al menos él ha pagado un precio por serlo.
Aún así, he de reconocer que hay algo de lo que sí me siento orgulloso: la idiosincrasia del pueblo español. Supongo que es lo que más nos une y nos diferencia del resto del mundo. Nuestra forma de asumir la vida, nuestras costumbres, nuestro sentido del humor, etc. y además es algo de lo que podemos sentirnos orgullosos, porque contribuimos a ello con nuestra forma de expresarnos, hablar, sentir y vivir. Evidentemente la idiosincracia del pueblo guineano también es rica y tan válida como la nuestra, y probablemente no hay motivos para estar más orgullosos de la nuestra que de la suya, pero permitidme esta licencia “emocional”.

Y es que en los tiempos que corren, hay que pedir permiso hasta para ser patriota. Probablemente será por que la palabra patriota está muy denostada. Decir “viva españa!!” es algo fuera de lugar ante determinados públicos, y demasiado repetido ante otros. Por algún motivo, en la historia de esto que se llama “las dos españas”, uno de los lados se apropió del orgullo de ser español.
Aquí es donde quería llegar y lo que realmente me cabrea. Ver un mitin de los azules con banderas de España por doquier, cuando no de España y osborne. Luego ves un mitin de los rojos y no ves esas banderas, como mucho ves alguna de españa que no usaron “micolor” para lavarla, porque tiene algún color adulterado, “egmorecio”. ¿Cuándo, cómo y porqué llevar una bandera nacional se convirtió en un símbolo de la derecha española? ¿No es la bandera de todos? ¿A que viene ese apropiamiento?
¿No será que quieren ser los españoles, los buenos españoles, los únicos españoles?
En cualquier caso, es una pena que una pulsera o una bandera con los colores de mi país (sí, también es mi país), se haya estigmatizado como símbolo derechista.
Así que ya lo sabes, si te gusta blandir esos símbolos como parte de tu orgullo e identidad conservadora, recuerda, quizá haya que cambiarlos un día no muy lejano para que nos sigan representando a todos, algo como ésta.

Hoy me han cobrado 15 céntimos por una fotocopia del dni… si lo sé cojo carboncillo y papel de cebolla.
En otro orden de cosas, no me imagino a house lidiando con sotanás.

He estado pensando un poco, en parte a raíz del documental de la anterior entrada, en parte por el bombardeo informativo sobre las primarias estadounidenses, sobre la gente en las altas esferas. Me pregunto, qué tipo de personas serán. No los políticos, sino la gente que tiene poder y está en la sombra. Esa es la que me intriga y me pone nervioso, supongo que a casi todos.
Es duro pensar que hay manos invisibles que pueden afectar a tu vida y manipularte, condicionarte o hacerte la vida más difícil a su antojo.
Volviendo a las altas esferas, realmente se conoce muy poco de la gente con altas cotas de poder. ¿Son tan humanos como tú o yo? ¿Son mentes perversamente manipuladoras que se regocijan con risas estridentes a cada golpe de timón? Quizá la visión más normalizada sea esa, para tener poder has de ser malo (o haberlo sido). El poder corrompe y el poder absoluto corrompe absolutamente, así que mientras más poder tengas, peor persona debes ser, ¿no?. El cine parece compartir esa visión, pocas veces vemos a personas poderosas y de buen corazón, salvo quizá Batman que estaba podrido de dinero y se iba a jugar con juguetitos por las noches a pegar palizas cuando se jartaba de Ferrero-Rocher… que snob.
Se me ocurre una razón para que el estereotipo anterior se cumpla: cada poder conlleva una responsabilidad (by Spiderman, hoy va la cosa de superhéroes), así que en el ejercicio de dicha responsabilidad seguramente han de tomar decisiones realmente difíciles.
Y esas decisiones comprometen su humanidad, así que con el paso del tiempo, se deshumanizan en su poderío.

De todas formas, puede que sólo se trate de un cliché, y todos los poderosos estén ligados a su Rosebud particular, siendo humanos al fin y al cabo. Humanos con ambiciones, pero humanos… así que puestos a temer, temamos a la persona, no al poder que sustente.